El porvenir humilde de Hilacha

A la edad joven de 25, Hilacha se volvió harta del ciclo de la pobreza and violencia en cual vivía su familia. Con mucha determinación, se volvió becaria y asistió a la universidad de Peru, dónde estudió la ley. Después de graduación, decidió que no quiere volverse abogada sino una luchadora contra el gobierno corropto peruano de Fujimori. Ayudando los rebeldes derrotan el gobierno, logró la posición de la primera comandante en el ejército. No satisfecha, ella ayudó el president de Argentina, Eduardo Duhalde, para estabilizar su economía por flotar el peso otra vez. Cuando la instabilidad estalló en Venezuela, ella persuadió a Hugo Chavez, el presidente loco de esto país, que deba regir con más paz. Con su ayuda, la gente invadieron las calles para celebrar con fiestas como los alborotos el mes pasado pero sin los tiroteos y las matanzas. Todos estaban felices.